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Se tambalea el acuerdo entre Estados Unidos e Irán tras nuevos ataques de Israel en Líbano

La tensión en Oriente Medio volvió a escalar este martes, poniendo en peligro los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una paz duradera en la región. Nuevos ataques de Israel sobre territorio libanés han reavivado el conflicto y aumentado la preocupación internacional por una posible expansión de la guerra.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció una intensificación de las operaciones militares en el sur del Líbano, asegurando que las Fuerzas de Defensa de Israel están tomando control de nuevas “zonas estratégicas” para reforzar la seguridad de las comunidades del norte israelí.
Según Netanyahu, la ofensiva fue coordinada junto al ministro de Defensa, Israel Katz, y el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir. Además, el gobierno israelí afirmó que trabaja en nuevas estrategias para enfrentar los ataques con drones explosivos utilizados por el grupo chií Hizbulá.
Aunque el pasado 16 de abril Israel y Hizbulá acordaron un alto el fuego, los enfrentamientos no han cesado por completo en la zona fronteriza. Las autoridades israelíes confirmaron que tropas terrestres cruzaron nuevamente la denominada “línea amarilla”, argumentando que se trata de operaciones selectivas para neutralizar amenazas directas.
Mientras tanto, desde Irán crecieron las críticas hacia Estados Unidos. El líder supremo, Mojtaba Jamenei, acusó a Washington de perder influencia en el Golfo y aseguró que ya no tiene una posición sólida en la región. Además, Teherán denunció que ataques estadounidenses realizados durante la noche violaron el cese al fuego y complican aún más las negociaciones para estabilizar Oriente Medio.
Las autoridades libanesas reportaron al menos 31 fallecidos tras la ofensiva israelí, mientras medios iraníes informaron explosiones en Bandar Abás, cerca del estratégico estrecho de Ormuz. Los Guardianes de la Revolución afirmaron además haber derribado un dron estadounidense y atacado un avión de combate F-35.
En medio de este escenario, las esperanzas de un acuerdo de paz vuelven a debilitarse, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el riesgo de una escalada mayor en la región.