Actualidad
Debate sobre alimentación escolar genera diferencias en el Congreso Nacional

Proyecto de alimentación escolar enfrenta obstáculos en el Congreso Nacional
El proyecto de Ley de Alimentación y Nutrición Escolar, que busca prohibir la venta de refrescos y productos ultraprocesados en las cafeterías de centros educativos públicos y privados, continúa enfrentando dificultades para avanzar en el Congreso Nacional.
Aunque la iniciativa ya superó una primera discusión en la Cámara de Diputados, aún requiere una segunda aprobación antes de ser remitida al Senado de la República. De recibir el visto bueno de la Cámara Alta, pasaría al Poder Ejecutivo para su promulgación o eventual observación. Sin embargo, el proceso se encuentra estancado debido a inquietudes planteadas por distintos sectores vinculados al tema.
La diputada Soraya Suárez, proponente de la pieza legislativa, expresó su preocupación por la falta de claridad de quienes han manifestado objeciones al proyecto.
“Me gustaría que esos sectores expresaran de manera concreta cuáles son sus planteamientos. Hasta el momento solo han contribuido a retrasar la aprobación de una iniciativa que busca proteger la salud de nuestros estudiantes”, manifestó.
La semana pasada, la Cámara de Diputados decidió dejar el proyecto sobre la mesa para permitir que la comisión responsable escuchara las observaciones de los sectores interesados e incorporara posibles ajustes. La medida fue anunciada por el presidente del órgano legislativo, Alfredo Pacheco.
Un proyecto que ha sido modificado en varias ocasiones
Suárez destacó que la propuesta ha experimentado múltiples modificaciones a lo largo de su discusión, aunque aclaró que ninguna ha alterado su esencia. No obstante, advirtió que seguir introduciendo cambios podría desvirtuar el objetivo principal de la legislación.
La legisladora insistió en que el propósito de la iniciativa es fomentar una alimentación más saludable en las escuelas y garantizar mejores hábitos nutricionales para niños y adolescentes.
Asimismo, señaló que los sectores que han mostrado interés en intervenir en el debate todavía no han presentado formalmente sus observaciones, lo que dificulta identificar con precisión los aspectos que generan preocupación.
“Debemos decidir si realmente queremos una ley enfocada en la nutrición escolar o si vamos a priorizar intereses particulares por encima de la salud de nuestros estudiantes”, expresó.
Una iniciativa que lleva años en discusión
El proyecto de Ley de Alimentación y Nutrición Escolar ha transitado por varias legislaturas sin lograr una aprobación definitiva. En cada intento han surgido cuestionamientos y objeciones de diversos sectores económicos relacionados con la producción y comercialización de alimentos y bebidas.
Hace casi un año, representantes de la Confederación Dominicana de la Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme) y de la Federación Nacional de Suplidores de Alimentos y Afines (Fenafin) realizaron una protesta frente al Congreso Nacional en rechazo a la propuesta, argumentando posibles impactos sobre sus actividades comerciales.
Mientras continúan las discusiones, el futuro de la iniciativa permanece en espera de consensos que permitan equilibrar los intereses económicos con la promoción de una alimentación más saludable dentro de los centros educativos del país.