Connect with us

Actualidad

Travesías del Arte revela el extraordinario talento de más de 2,000 estudiantes de la Modalidad en Artes

Santo Domingo. Durante tres días, del 11 al 13 de junio, el Ministerio de Educación de la República Dominicana (Minerd) convirtió el Teatro Nacional en el escenario de una impresionante muestra del talento estudiantil con la celebración de “Travesías del Arte: origen y viaje de nuestra identidad”, un festival nacional que reunió a más de 2,000 estudiantes provenientes de 18 regionales educativas del país.

La actividad evidenció el impacto de la Modalidad en Artes en la formación de jóvenes dominicanos, quienes demostraron sus capacidades en música, teatro, danza, cine, artes visuales y multimedia, sorprendiendo al público por la calidad de sus presentaciones y propuestas creativas.

El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps García, encabezó la inauguración y acompañó gran parte de la jornada artística, resaltando la importancia de la educación artística como herramienta para fortalecer la identidad cultural, el pensamiento crítico y el desarrollo integral de los estudiantes.

La apertura contó con la presencia de destacadas figuras de la cultura nacional, entre ellas Rafael Solano, Cecilia García, Segundo Imbert Brugal, Adalgisa Pantaleón, Frank Ceara y Marivel Contreras, quienes valoraron el nivel alcanzado por los jóvenes artistas participantes.

En el área de artes visuales, la explanada frontal del Teatro Nacional fue transformada en una gran galería que exhibió pinturas, esculturas, grabados, fotografías y artesanías. Entre las obras más destacadas figuraron varias colecciones fotográficas por la calidad de sus composiciones, retratos y manejo de la luz.

La danza también ocupó un lugar especial dentro de la programación. Una de las presentaciones más comentadas fue “Manifiesto”, del Centro en Artes Prof. Eladio Antonio Aquino Rojas, una propuesta de danza contemporánea que cautivó al público por su creatividad y fuerza escénica.

 

 

 

En el ámbito musical sobresalieron producciones como el “Popurrí Danny Rivera y La Sophy”, presentado por el Centro en Artes Bienvenido Bustamante de San Pedro de Macorís; el “Mix Michael Jackson”, del Centro en Artes Julio Alberto Hernández de Santiago; y el “Popurrí Milly Quezada”, interpretado por estudiantes del Centro en Artes Fernando Ureña Rib de La Romana, donde destacó una joven cantante con extraordinarias cualidades vocales.

El evento incluyó además un emotivo homenaje In Memoriam a artistas y estudiantes fallecidos, interpretación que estuvo a cargo de Karla Estepan, estudiante del Centro en Artes Salomé Ureña, cuya destacada actuación recibió amplios elogios.

En teatro brillaron obras como “La burla de una estafa”, “Carmen”, “El enfermo imaginario” y “Se busca un hombre honesto”, demostrando la calidad interpretativa y el compromiso artístico de los estudiantes participantes.

La categoría multimedia presentó producciones como el documental “Dos masas, dos historias: el domplín y el yaniqueque” y el docudrama “Los Lumière”, evidenciando el potencial creativo de los jóvenes en el ámbito audiovisual.

Más que un festival, “Travesías del Arte” se consolidó como una plataforma para mostrar el talento emergente de la juventud dominicana y confirmar que existe una amplia diversidad cultural y artística en las escuelas del país.

La exitosa jornada dejó un mensaje claro: la educación artística sigue formando nuevas generaciones capaces de enriquecer la cultura nacional y proyectar con orgullo la identidad dominicana.

Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Actualidad

ProCompetencia y Unicaribe firman alianza para promover la cultura de competencia desde la educación superior

El convenio contempla capacitaciones conjuntas y la difusión de propuestas para fortalecer el desarrollo económico del país.
Santo Domingo. – La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (ProCompetencia) y la Universidad del Caribe (Unicaribe) firmaron un acuerdo de cooperación interinstitucional orientado a contribuir al desarrollo económico sostenible desde los ámbitos académico, científico, cultural y técnico.
El convenio fue rubricado por la presidenta del Consejo Directivo de ProCompetencia, María Elena Vásquez Taveras, y el canciller de Unicaribe, José Alejandro Aybar.
Como parte de los compromisos asumidos, la universidad incorporará la materia de Derecho de la Competencia en los programas de grado de Derecho, Administración de Empresas, Mercadeo y carreras afines. Asimismo, el acuerdo contempla el diseño e implementación de un Diplomado en Derecho y Política de Competencia, cursos en línea (e-learning), y la apertura de espacios de pasantías para estudiantes de Unicaribe en las áreas técnicas del órgano regulador.
El marco de colaboración incluye además el desarrollo de investigaciones educativas conjuntas, ciclos de conferencias y capacitaciones especializadas para el personal docente, técnico y administrativo de ambas instituciones.
Transformación legal hacia la era digital
Tras la firma del convenio, la presidenta de ProCompetencia dictó la conferencia “La importancia de la libre competencia para el desarrollo económico de la República Dominicana”, en la que destacó la relevancia de este tipo de acuerdos.
“Desde ProCompetencia hemos suscrito acuerdos de colaboración con diversas universidades del país, como el que hemos firmado el día de hoy, conscientes de que la educación es la herramienta más poderosa para construir una cultura de competencia sólida y duradera”, afirmó la titular de la institución.
Vásquez Taveras explicó que hoy en día la economía plantea nuevos desafíos, porque ya no se trata solo de crecer, sino de hacerlo de forma sostenida, más inclusiva y con mayores niveles de productividad.
En este contexto, señaló que la República Dominicana se ha trazado una de las metas más ambiciosas de su historia reciente: duplicar el tamaño de su economía para 2036, un objetivo que, según explicó, demandará transformar la estructura productiva del país, impulsar la innovación, invertir mejor, fortalecer las instituciones y elevar la productividad de las empresas.
En ese sentido, enfatizó que el país necesita adaptar su marco legal a los retos de la inteligencia artificial, los algoritmos y las plataformas tecnológicas globales, superando las limitaciones de la Ley 42-08.
“Hoy la República Dominicana enfrenta una economía mucho más abierta, digital e interconectada, que exige nuevas herramientas para preservar mercados competitivos. Porque el país ha cambiado, los mercados han cambiado, la tecnología ha cambiado y la forma de competir también ha cambiado”, expresó.
Vásquez Taveras advirtió que muchas decisiones corporativas multinacionales, como fusiones y adquisiciones negociadas fuera del territorio nacional, repercuten directamente en los consumidores, comercios y MIPYMES locales. Explicó que este continúa siendo el único país de América Latina sin un régimen general de control previo de concentraciones económicas, vacío que busca subsanar el Anteproyecto de Ley Orgánica Antimonopolio y de Competencia Económica presentado en febrero de este año ante el Poder Ejecutivo.
“No se trata de una reforma más entre tantas. Cada uno de los cambios que proponemos responde a una necesidad concreta de nuestra economía. Esta reforma busca consolidar un entorno donde las empresas puedan invertir con confianza, innovar con libertad y competir bajo reglas claras, transparentes y previsibles”, puntualizó.
Asimismo, resaltó las acciones preventivas y sancionatorias de ProCompetencia en materia de contrataciones públicas, destacando el despliegue de herramientas innovadoras como el Semáforo Colusorio y Analiza tu Pliego, que permitieron al órgano regulador obtener el primer lugar en el Concurso de Abogacía de la Competencia organizado por la Red Internacional de Competencia (ICN) y el Banco Mundial.
Continue Reading

Actualidad

El día que descubrí una nueva habilidad: la estrategia

Por Dr. Natanael Gutiérrez

Cuando reflexiono sobre mi niñez, comprendo que nunca fui un estudiante convencional. Había asignaturas que simplemente no despertaban mi interés. Entraba al aula y lo primero que preguntaba era:

—¿Qué clase toca?

Si la respuesta no me entusiasmaba, buscaba la manera de desaparecer por un rato. Más de una vez terminé sentado sobre el techo de la iglesia adventista, esperando que transcurriera la hora para regresar a aquello que realmente captaba mi atención.

Sin embargo, había algo que sí despertaba una pasión inagotable en mí: el conocimiento.

Amaba la historia. Tenía apenas diez años cuando iba a la librería de los Altuna a comprar periódicos viejos que se vendían por libras. Los llevaba a casa y los leía uno tras otro con una avidez difícil de explicar. Hoy entiendo que aquella costumbre fue el origen de una característica que me ha acompañado toda la vida: la curiosidad.

Por esos mismos años visitaba el supermercado de Sarita para comprar postales de béisbol. Después pasaba largas horas conversando con don Amador Pons, quien había sido gobernador de Barahona. Aquellas conversaciones ampliaron mi manera de entender el mundo. Aprendí a escuchar con atención, a formular preguntas y a sentirme cómodo dialogando con personas que me llevaban décadas de experiencia.

La curiosidad siguió creciendo.

Compraba libros usados, revistas antiguas y me inscribía en todo curso que despertara mi interés: inglés, informática, ventas, visitador a médicos y locución. También estaba el béisbol, una de las grandes escuelas de mi vida, donde aprendí disciplina, liderazgo, trabajo en equipo, resiliencia y la importancia de perseverar incluso cuando el resultado parecía incierto.

Durante esos años descubrí autores que influirían profundamente en mi manera de pensar. Dale Carnegie, Stephen Covey, Spencer Johnson y Scott Alexander reforzaron una idea que continúa acompañándome: el éxito no depende únicamente de los conocimientos que acumulamos, sino, sobre todo, de las habilidades que desarrollamos para aplicarlos.

Mi paso por la Universidad Autónoma de Santo Domingo fortaleció aún más esa visión. Mientras cursaba la carrera de Odontología participé en la selección universitaria de béisbol y en los organismos estudiantiles de representación de la Facultad de Ciencias de la Salud. Sin saberlo, cada una de aquellas experiencias me estaba preparando para una prueba que todavía no imaginaba.

La llamada llegó de manera inesperada.

Mi hermana me pidió que representara a la empresa en la Primera Feria Nacional de Tecnología para Proveedores del Estado.

Acepté.

Lo que no imaginaba era la magnitud del desafío.

Treinta y una empresas competirían en aquella actividad. Muchas contaban con años de experiencia, equipos especializados, importantes recursos y estructuras organizativas que parecían imposibles de igualar. Nosotros apenas comenzábamos a preparar nuestra participación.

Recuerdo haber observado aquel escenario y hacerme una pregunta que cambiaría el rumbo de todo:

¿Pasamos desapercibidos o competimos para ganar?

Llamé a mi hermana y le dije:

—Si me das las condiciones, podemos competir. No tengas miedo.

A partir de ese instante comenzó un proceso que transformaría para siempre mi manera de pensar.

Primero observé.

Después analicé.

Finalmente me hice una pregunta que terminó convirtiéndose en el eje de toda nuestra estrategia:

¿Qué exigiría yo si fuera el cliente?

Aquella simple pregunta cambió absolutamente todo.

Dejamos de pensar como vendedores y comenzamos a pensar como compradores.

Durante semanas trabajamos intensamente construyendo una propuesta diferente. No disponíamos de más recursos que nuestros competidores. Tampoco teníamos una marca más reconocida ni una estructura superior.

Pero sí podíamos ofrecer algo distinto.

Podíamos crear una experiencia que respondiera verdaderamente a las necesidades del cliente.

Mientras muchos competían exhibiendo sus fortalezas, nosotros decidimos competir comprendiendo profundamente a quienes tomarían la decisión de compra.

El resultado superó todas nuestras expectativas.

Shadday Barahona se convirtió en la empresa con el mayor volumen de ventas de toda la feria y obtuvo el primer lugar a nivel nacional.

Con el paso del tiempo comprendí que aquella victoria nunca fue producto de la suerte.

Tampoco fue consecuencia de tener mayores recursos.

Habíamos ganado porque aprendimos a pensar estratégicamente.

Y fue entonces cuando descubrí algo sobre mí que jamás había considerado.

Hasta ese momento me había definido como estudiante, lector, deportista, odontólogo o emprendedor.

Nunca como estratega.

Terminada la feria regresé a la universidad para concluir mi tesis sobre la importancia de la Psicología en la formación odontológica. Aquella investigación fue reconocida como la mejor de la Facultad de Ciencias de la Salud en 2007, obteniendo la máxima calificación.

Poco tiempo después tomé una decisión que muchos consideraron extraña. A pesar de haber sido aprobado para una beca de especialización en España, decidí poner en pausa mi carrera odontológica para dedicarme a construir las bases operativas de lo que hoy es Grupo Shadday.

Fue una etapa marcada por la innovación, el aprendizaje permanente y la toma constante de decisiones.

Mirando hacia atrás, descubro que la estrategia no nació realmente en aquella feria.

La feria simplemente me permitió reconocer una capacidad que había estado desarrollando durante años sin ser plenamente consciente de ello.

Todo había comenzado mucho antes.

Había comenzado cuando un niño curioso leía periódicos viejos, hacía preguntas que nadie le pedía hacer y dedicaba horas enteras a conversar con personas que podían enseñarle algo nuevo.

Porque las habilidades más valiosas rara vez nacen únicamente en las aulas.

Con frecuencia surgen de la observación, de la lectura, de la curiosidad, de la experiencia y de la capacidad de relacionar ideas que otros pasan por alto.

Con el tiempo comprendí que la estrategia no consiste únicamente en planificar.

Consiste, sobre todo, en aprender a descubrir oportunidades donde otros únicamente alcanzan a ver limitaciones.

Aquel día no descubrí simplemente cómo competir en una feria.

Descubrí una forma de pensar que más adelante me acompañaría en los negocios, en la odontología, en los proyectos de desarrollo y, sobre todo, en la vida.

Hoy sigo convencido de que el desarrollo de una persona, de una empresa o de una región depende, en gran medida, de su capacidad para pensar diferente.

Quizás por eso la lección más importante que me dejó aquella experiencia puede resumirse en una idea muy sencilla:

Las habilidades crean oportunidades. Las oportunidades crean empresas. Y las empresas crean desarrollo.

Pero existe un último nivel, el más importante de todos.

Cuando ese desarrollo se comparte, genera empleos, inspira a otros, fortalece el tejido empresarial y abre nuevas posibilidades para toda una comunidad, deja de ser un éxito individual para convertirse en un patrimonio colectivo.

Eso es, precisamente, la verdadera riqueza.

La riqueza colectiva.

Por eso sigo creyendo que la curiosidad, cuando se transforma en disciplina; la disciplina, cuando se convierte en estrategia; y la estrategia, cuando se pone al servicio de los demás, tiene el poder de transformar vidas, organizaciones y sociedades enteras.

Dr. Natanael Gutiérrez Pérez

Odontólogo, empresario y promotor de iniciativas de desarrollo para Barahona y la Región Enriquillo. Presidente del Movimiento Desarrollemos Barahona (MDB).

Continue Reading

Actualidad

Pablo Martínez celebra el Día de los Padres en Barahona

Grand Show Entertainment reunirá merengue y bachata en una noche especial dedicada a los padres

Barahona, República Dominicana. Con motivo de la celebración del Día de los Padres, Grand Show Entertainment anunció la realización del evento bailable “El Regalo de los Padres”, una gran fiesta que tendrá lugar el próximo sábado 25 de julio de 2026, a las 8:00 de la noche, en el Club del CODIA de Barahona, con la participación estelar del destacado merenguero Pablo Martínez y su Orquesta.

Reconocido como uno de los intérpretes más carismáticos y consistentes del merengue dominicano, Pablo Martínez ha construido una sólida trayectoria artística a lo largo de los años, conquistando al público con su talento, energía en el escenario y una extensa colección de canciones que forman parte de la memoria musical de varias generaciones.

La actividad ha sido concebida como un homenaje especial a los padres de toda la región Sur, brindándoles una noche de entretenimiento, alegría y sana diversión en un ambiente seguro y familiar.

Durante la velada, Pablo Martínez interpretará un amplio repertorio de sus temas más memorables, ofreciendo un recorrido por los éxitos que han marcado su carrera y que continúan siendo favoritos del público.

El espectáculo contará además con la participación de Julio Reyes, considerado uno de los más destacados intérpretes de las canciones de Anthony Santos, quien deleitará al público con un repertorio cargado de éxitos de la bachata tradicional. También estará presente el popular DJ Melo, uno de los DJs más reconocidos de Barahona.

Los organizadores informaron que el evento reunirá lo mejor del merengue, la bachata y la música tropical en una producción diseñada para ofrecer una experiencia memorable a los asistentes, especialmente a los padres que serán homenajeados durante la noche.

“Contar con Pablo Martínez en esta celebración es un verdadero privilegio. Su trayectoria, profesionalismo y repertorio de grandes éxitos lo convierten en una de las principales atracciones de la noche”, expresaron representantes de Grand Show Entertainment.

El Club del CODIA cuenta con amplias facilidades para recibir al público, incluyendo salón climatizado, parqueos disponibles y una ubicación estratégica en la ciudad de Barahona.

Las boletas ya están disponibles en los puntos de ventas autorizados y los organizadores exhortaron al público a adquirirlas con anticipación para garantizar su participación en uno de los eventos más esperados de la temporada.

Para más información y reservaciones, los interesados pueden comunicarse al 829-994-0658.

Continue Reading

Actualidad